SOG ESPORTS elabora en colaboración con la AEPAE el decálogo del buen gamer

SOG ESPORTS se une a la Asociación Española de Prevención del Acoso Escolar (AEPAE) y lanza el decálogo del buen gamer: una serie de normas de comportamiento que enseñe a los jóvenes a moverse por el mundo de los videojuegos y de los Esports con respeto y educación, garantizando su diversión y la de todos.

En el decálogo se incita a los gamers a adoptar un comportamiento positivo, tanto cuando jueguen de manera competitiva como de una manera más casual con sus amigos u otros miembros de la comunidad gamer. Felicitar las partidas, jugar en equipo, denunciar conductas tóxicas… Son normas que debe tener presente cualquier persona que juegue videojuegos y que muchas veces se olvidan.

También les enseña lo que no debe hacer un buen gamer, como hacer trampas, insultar y gritar al resto de jugadores, tirar del cable o desconectarse, arruinando así la experiencia del resto de jugadores. Estas malas prácticas se ven cada vez con más frecuencia en el panorama de los videojuegos online, por lo que es necesario educar a los más jóvenes y evitar que normalicen estos comportamientos.

Decálogo del buen gamer para los niños

Tanto SOG ESPORTS como la AEPAE consideran los videojuegos como una manera de prevenir el acoso escolar y ayudar a las víctimas a superar sus traumas. Con este decálogo se pretende ayudar a tomar conciencia de lo positivo que es divertirse en comunidad y ayudarse los unos a los otros, tanto en los videojuegos como en la vida real, a la vez que se denuncian una serie de actitudes que muchas veces tienen relación con el acoso.

Y es que no hay mucha diferencia entre aislar a un jugador por no tener buenas habilidades y marginar a un niño con dificultades. Tampoco entre hacer stream sniping y acosar a un chaval por sus redes sociales. Ni en flamear a un compañero de equipo e insultar a un compañero de clase.

SOG ESPORTS es muy consciente de esto y por eso tiene tolerancia cero con estos comportamientos tanto en los torneos que organiza como en su comunidad.

Porque el acoso escolar no es ningún juego.